La importancia de la Intimidad

La intimad es la esfera personal de cada uno, en donde residen los valores humanos y personales, siendo un derecho fundamental para el desarrollo de la persona. Este derecho recogido en el artículo 18 de la constitución española, se convierte en deseo más que en derecho en algunas personas con discapacidad.

Es justo antes de continuar con este artículo aplaudir y reconocer a todas aquellas personas que ayudan, apoyan, cuidan, acompañan y un largo etcétera a hij@s, parejas, herman@s con alguna discapacidad.

Algunas personas con discapacidad necesitan de la ayuda de otras personas para llevar a cabo tareas cotidianas, pero este no es el problema que tratamos, el problema es cuando estas ayudas se extralimitan hasta el punto de no permitir que el afectado pueda quedarse a solas, pueda sufrir o gozar de esa soledad, de la intimidad que requiere su sexualidad.

Este hecho se incrementa en los casos en los que la discapacidad se padece desde el nacimiento, como en la Espina bífida, el/la afectad@ crece con una protección que en ocasiones se convierte en sobreprotección y a la falta de intimidad que referíamos anteriormente se suma el miedo a que se sufra por amor. Sin más pretensión que el proteger ni más intención que evitar el sufrimiento, much@s cuidador@s acaban por coartar el normal desarrollo personal del/la joven.

El descubrimiento del propio cuerpo, el enamoramiento, las relaciones sexuales, requieren de intimidad, una intimidad que un joven sin discapacidad puede buscar aunque no siempre sea fácil, pero que se convierte en misión imposible para un joven con discapacidad, por lo que en realidad se transforma en una necesidad.

Valga el ejemplo de un chico de 26 años que nos contaba que le gustaría beneficiarse de los fármacos prosexuales y no podía hacerlo porque su madre le acompañaba cada vez que iba al médico y él no se atrevía a pedirle que le dejara a solas con el médico.

¿Pero quien debe ayudar a resolver esta necesidad?

Pues en realidad y aunque parezca difícil para algun@s cuidador@s, son ell@s quienes deben facilitar la mencionada intimidad. Y es que se produce en ocasiones una contradicción entre el deseo de llevar una vida lo más normalizada posible y el no tener la posibilidad de estar expuesto al desamor o al descubrimiento de la sexualidad en pareja y en solitario.

Sin darnos cuenta, en ocasiones atribuimos cierta fragilidad a las personas que queremos y tenemos cerca, de tal forma que conseguimos que al final esa personal, tan fuerte como cualquiera, sea convierta en alguien tan frágil como temíamos.

Hablamos de un derecho de todos, pero también de una necesidad humana, la de contacto e intimidad afectiva y sexual.

Jose Bustamante Bellmunt.

El Valor de la Autoestima

La autoestima es el aprecio que tenemos de nosotros mismos y lo expresamos en nuestras actitudes con nosotros y con los demás…

La autoestima es el aprecio que tenemos de nosotros mismos y lo expresamos en nuestras actitudes con nosotros y con los demás. Podemos decir que es la mezcla entre confianza y respeto hacia uno mismo. No tiene tanto que ver con nuestra dotación; ser guapo, feo, alto o bajo, sino en cómo nos valoramos.
Es importante que desarrollemos nuestra autoestima para enfrentarnos al mundo, la vida en muchas ocasiones es un pulso entre plantar cara a los problemas o rendirse ante ellos. Confiar en uno mismo y en que podemos vencer las dificultades nos dota de una dosis extra de fuerza que al final nos hace triunfadores.

Se construye día a día

Tener una buena autoestima no se consigue de la noche a la mañana, todos los días hay conflictos que hay que resolver y problemas que afrontar, enfrentarnos a ellos y superarlos nos refuerza y hace que la imagen que tenemos de nosotros mismos se vea mejorada. Se puede decir que nos admiramos por haber actuado de una determinada forma y psicológicamente nos sentimos muy satisfechos, entre otras cosas gracias a los refuerzos propios y ajenos.
Como valoramos nuestras experiencias a lo largo de la vida influye en nuestra autoestima, aprender de estas experiencias sin caer en la crítica destructiva hará que en próximos conflictos estemos más preparados para afrontarlos.

Como vemos, es un trabajo continuo e individual, esto quiere decir que está sólo en nuestras manos el querernos cada vez más y mejor, tenemos que ser responsables de nuestro propio bienestar. El apreciarnos, el valorarnos, parte de nosotros mismos, si lo hacemos podremos enfrentar todo tipo de conflictos y presiones sin que nuestra autoestima se vea disminuida.
En la medida en que nos veamos seguros y nos gustemos, gustaremos a los demás, ya que se transmite en todo lo que hacemos, lo que decimos y cómo lo hacemos y decimos.

Hay que ser realista

Tenemos que aceptar que todos tenemos defectos y virtudes, valorar nuestras cualidades y reconocer nuestros defectos nos ayudará a aceptarnos tal y como somos. La clave está en potenciar aquello que tenemos, o hacemos muy bien y aceptar aquello que no nos gusta tanto. Todos tenemos algo, sólo hay que descubrirlo y explotarlo al máximo.

Sexualidad y autoestima

En sexualidad es muy importante la autoestima por la sencilla razón de que es un aspecto muy íntimo de nosotros mismos, sentirnos seguros y aceptados hace que nos abramos más a la experiencia. Por un lado, si me gusta mi cuerpo no tengo reparos a la hora de acariciarlo y disfrutar con él, por otro, no me sentiré incómodo cuando esté con una pareja sexual y tenga que mostrarme desnudo. Si me envuelvo en complejos y me escondo, no podré dejarme llevar; una pena cuando, en ocasiones, todo está en nuestra cabeza y nuestra pareja nos ve maravillosos. Es cierto que podemos tener cosas que nos gusten más o menos, pero también lo es que nos obsesionamos con aquello que nos gusta menos y pensamos que por ello nos pueden rechazar, construyendo un muro impenetrable a través del cual no dejamos pasar a nadie. Romper este muro significa libertad, experiencias y sensaciones únicas, porque todos tenemos derecho a disfrutarlas.
Nuestra autoestima en muchos casos se ve menguada cuando tenemos alguna dificultad sexual, ya que es un campo en el que nos exigimos mucho, nos proponemos objetivos muy altos y cuando no los alcanzamos nos sentimos frustrados.

Algunos consejos

  • Tenemos que ser realistas y aceptar nuestras limitaciones, adaptándolas a nuestra vida sexual.
  • El no centrarnos sólo en el coito y explorar nuevas formas de sexualidad como sexo oral, caricias, besos, masturbación, fantasías, etc., hace que no nos quedemos estancados y dispongamos de más alternativas para el disfrute.
  • Buscar el buen amante que llevamos dentro, potenciando aquello que sabemos que se nos da mejor y empleando todas las armas de seducción a nuestro alcance. Frente al espejo: ¿qué ves…?
  • Desarrolla el sentido del humor, no des tanta importancia a cosas que no la tienen, ni a los posibles comentarios de los demás.

Cualidades de la persona con buena autoestima

  • No necesita de la aprobación de los demás, no se cree ni mejor ni peor que nadie.
  • Muestra sus sentimientos y emociones con libertad.
  • Afronta los nuevos retos con optimismo, intentando superar el miedo y asumiendo responsabilidades
  • Se comunica con facilidad y le satisfacen las relaciones sociales, valora la amistad y tiene iniciativa para dirigirse a la gente.
  • Sabe aceptar las frustraciones, aprende de los fracasos, es creativo e innovador, le gusta desarrollar los proyectos y persevera en sus metas.

CONCLUSIÓN

Para querernos más hay que empezar por ser nuestros mejores amigos, saber que no hay nada ni nadie en este mundo más importante que nosotros mismos.

Aldara Martos Palomeque
Instituto de Psicología, Sexología y Medicina Espill