Talleres de Educación Sexual DiscaSex

En el marco del Programa de Educación Sexual para Personas con Discapacidad Física de la Consellería de Bienestar Social de la Comunidad Valencianarealizamos talleres en toda la Comunidad dirigidos al colectivo de la discapacidad física. Son muchos los usuarios que se vienen beneficiando de esta propuesta si bien hay personas que aún no lo han hecho. Pensando en éstos últimos y gracias a la experiencia adquirida con los compañeros que vienen participando el los mismos, queríamos abordar algunas de las dudas que pueden surgir al conocer la posibilidad de participar en estos talleres. Esperamos que así, podáis aprovechar la oportunidad que se os brinda y que no supongan un freno el desconocimiento de la propuesta.

¿Qué se pretende con los talleres?

El objetivo fundamental de nuestros talleres es lograr un ambiente de confianza, un espacio donde todos y todas podamos expresarnos libremente en torno a la sexualidad, donde podamos contar nuestras experiencias pero en el que nadie se sienta obligado a ello. Un lugar donde juntos podamos hablar, escuchar y aprender. En definitiva un taller DiscaSex, es todo aquello que tú como participante quieres que sea, sin corsé.

Se quiere hacer constar que el programa entiende la sexualidad como una dimensión del desarrollo afectivo del ser humano por lo que en el enfoque del programa es notable la dedicación a aspectos como: la autoestima, las habilidades de relación, la autoimagen, el mundo de las emociones y afectos, la vida en pareja, la autonomía afectiva.

¿Quiénes imparten los talleres?

Los talleres de sexualidad DiscaSex son impartidos por especialistas en sexología, avalados por Instituto de Psicología, Sexología y Medicina Espill y la Asociación Española de Especialistas en Sexología (AEES).

¿Cual es el número óptimo de participantes?

Entre 8 y 15 personas es el número más adecuado para conseguir sacarle el mayor rendimiento al taller. Mucho más de 15 personas pueden convertir el taller en una charla participativa que, por supuesto, tiene su interés pero no permite la dedicación  personal que cada miembro requiere y que le confiere su valor terapéutico a la experiencia. Por debajo de los 8 participantes, el taller suele desarrollarse como orientación psicosexual para los participantes pero sin alcanzar la intensidad que facilitan las interacciones sociales que ofrece el taller con un número óptimo de integrantes.

¿Qué temas se tratan el os talleres?

Los temas principales que se abordan en los talleres son:

  1. Sexualidad y Cultura
  2. Sexualidad y Salud
  3. Sexualidad y Placer
  4. Sexualidad y Autoestima
  5. Sexualidad y afectividad
  6. Sexualidad y pareja

Es importante aclarar que la temática del taller se va adaptando a cada grupo, a los intereses y necesidades de este.

¿Quién puede participar en los talleres?

Mujeres y hombres y sus parejas, de cualquier asociación o grupo de discapacitados físicos de la Comunidad Valenciana perteneciente o integrada en las entidades colaboradoras con el Programa de Educación Sexual para Personas con Discapacidad Física de la Consellería de Bienestar Social de la Comunidad Valenciana: ASPYM, Federació d’Espina Bífida i Hidrocefàlia, Fundación Activa Espina Bífida de la Comunidad Valenciana y Confederación de Discapacitados Físicos y Orgánicos de la Comunidad Valenciana (COCEMFE CV).

¿Se puede participar en más de un taller?

Efectivamente, de hecho de esta forma se optimizan los beneficios que reporta esta experiencia de promoción de la salud sexual y mejora de la calidad de vida.
La Consellería de Bienestar social, consciente de que la atención a las necesidades del colectivo de los discapacitados físicos en materia de salud sexual requiere algo más que acciones puntuales, se planteó de forma pionera en nuestro país, el desarrollar un programa, en el que la detección de las necesidades implicara la inmediata realización de acciones encaminadas a resolverlas valiéndose del seguimiento de las mismas como estrategia de logro.
Así, la participación en los talleres, abre la puerta, de forma flexible y en función de los intereses y necesidades particulares de cada persona, o pareja, a ir seleccionando talleres también por sus contenidos temáticos.
Aclaremos que, además de los grandes temas ya mencionados, algunos temas surgen de las demandas concretas detectadas entre los participantes en los talleres, que de esta forma facilitan que ulteriores talleres sean “a la carta” y en respuesta a los intereses del colectivo concreto.
Recordemos que nuestra Comunidad también ha sido pionera en cuanto a  plantear la subvención en la prescripción de fármacos proeréctiles entre el colectivo de discapacitados físicos y que en concreto desde el año 2006 alcanza el 100% del gasto farmacéutico en este tipo de fármacos.
Nuestra experiencia nos viene poniendo de manifiesto que cuando los participantes en los talleres siguen tratamientos con fármacos proeréctiles, éstos mejoran su eficacia gracias a la adherencia al tratamiento que nos posibilita el seguimiento de los casos a través de los encuentros en los talleres, consultas en nuestro foro de la Web www.discasex.com y llamadas a nuestro teléfono DiscaSex de información gratuito.

¿Cómo se pueden solicitar?

Por teléfono: A través del 800 400 300, número gratuito de información sobre discapacidad física y sexualidad. Aquí mismo y en primera persona, nuestros expertos pueden aclarar aspectos tales como el procedimiento de inscripción, los contenidos a tratar, la dinámica del taller y las expectativas sobre sus resultados.

Por correo electrónico: enviando un e-mail a la dirección: discasex@espill.org.

La evaluación de quienes ya han pasado por los talleres nos ha demostrado que en realidad no sólo se convierte en una experiencia divertida y agradable, sino en un verdadero “movilizador” que inicia el camino para mejorar su vivencia de la sexualidad y por consiguiente su calidad de vida.

Equipo DiscaSex: Sexólogos ValenciaPsicólogos Valencia

Gimnasia Sexual

Ya ha pasado el verano y hemos oído en todos lados eso de la operación bikini. La dietas milagrosas, el ejercicio físico que no hemos hecho durante el resto del año y lucir un buen bronceado para resultar lo más atractivos posible. No es nueva esta obsesión por el cuerpo perfecto y las repercusiones que genera la búsqueda de esa perfección imposible y, en ocasiones, enfermiza. Se supone que buscamos estos cuerpos para gustar más, para ser más deseados, en definitiva, quienes se esfuerzan por tener estos cuerpos buscan ser sexualmente más apetecibles. Pero esto no siempre es así, la sexualidad es mucho más que un cuerpo esbelto, bronceado o depilado. Hay partes de nosotros mucho más importantes a la hora de gozar de nuestra sexualidad. Este artículo habla de gimnasia, pero no de la gimnasia que únicamente busca esculpir un cuerpo, sino de una mucha más sugerente, afrodisíaca y que no tiene porque hacernos sudar.

Y es que la parte de nosotros más importante para la sexualidad no es el pene, ni la vagina, ni los testículos, ni los pechos, ni si quiera el clítoris. La parte esencial para poder disfrutar del sexo es el cerebro. Alguien puede tener una técnica estupenda en las artes amatorias y acercarse a nosotros dispuesto a llevarnos al séptimo cielo y sin embargo, si esa persona no nos atrae, no nos gusta o simplemente no estamos de humor, es muy probable que no disfrutemos en absoluto de las supuestas delicias de este maestro. Sin embargo, si quien nos acaricia es una persona a la que deseamos, que nos gusta o simplemente si estamos con un elevado deseo sexual, entonces muy probablemente disfrutaremos enormemente a pesar de que su técnica no sea tan perfecta como la del anterior.

Es evidente por tanto la importancia de nuestros pensamientos y actitudes en torno a la sexualidad, pero no sólo eso es importante en el trabajo mental, el manejo de las fantasías como forma de controlar nuestra excitación o el hecho de ser capaz de dejarse llevar en una relación sexual, son herramientas muy útiles para gozar al máximo de nuestro sexo.

Sugerimos por tanto llevar a cabo este tipo de gimnasia sexual, de poner en forma nuestro cerebro erótico usando para ello el mejor de los ejercicios, la fantasía. Traten de imaginar diferentes situaciones, elaboren desde el principio hasta el final la historia añadiendo el mayor número de sentidos posibles. ¿Cómo huele la persona que amamos? ¿Qué aspecto tiene? ¿Qué nos dice? ¿Cómo sentimos su piel? ¿A qué saben sus besos? Son algunas de las preguntas que podemos hacernos para aprender a crear buenos escenarios. Las mejores fantasías son aquellas que están más elaboradas y no van directamente a la escena de sexo explícito.

Es importante recordar que las fantasías son parte de nuestra esfera íntima y que la única regla sobre el contenido de las fantasías es que no nos haga sentir mal. No tenemos porque compartirlas, aunque podemos hacerlo y en definitiva nos hacen dueños de nuestro universo sexual.

Recomendamos el artículo sobre “fantasías” que esta misma web ha publicado.

Tanto hombres como mujeres, jóvenes, ancianos, personas con o sin discapacidad física, todos tenemos la posibilidad de disfrutar de este aspecto de la sexualidad tan placentero, no dejemos que los prejuicios la más insalvable de las barreras.

José Bustamante Bellmunt

Equipo Discasex. Sexólogos Valencia

Con lo que yo he sido…

Decía una famosa canción española que “Cualquier tiempo pasado siempre nos parece mejor” y es cierto que en muchas ocasiones descubrimos a personas o incluso a nosotros mismos hablando de nuestro pasado como si fuera perfecto, menospreciando el presente y sin darnos cuenta de que quizás estemos sobrestimando lo que en realidad vivimos, recordando únicamente lo positivo y olvidándonos de que también tuvo sus partes menos buenas.

Este hecho que nos sucede a todos o casi todos, se ve multiplicado en las personas con discapacidades adquiridas, personas que tuvieron una vida sin la enfermedad y que han tenido que adaptar su mundo a la nueva situación. Personas con lesiones medulares o esclerosis múltiple que se encuentran con un cuerpo distinto, con nuevas dificultades y añoran aquellos tiempos en los que la enfermedad no había irrumpido en sus vidas como elefante en cacharrería.
Parece bastante lógico que este colectivo sea más proclive a este “mirar al pasado”, y no es que rememorar nuestra vida sea negativo, no se trata de olvidarse de lo que hemos sido, de lo que hemos logrado, del pasado en general. No hay nada de malo en eso, sin embargo si aparecen los problemas cuando esa mirada atrás sirve únicamente para sentirnos desdichados, para valorarnos de forma negativa al ver en lo que nos hemos convertido. Y esta máquina del tiempo mental que enchufamos de vez en cuando, se convierte en un artilugio peligroso cuando no sólo nos hace sentir mal ahora sino que sólo nos muestra aquellas imágenes que nos confirma que “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

La cuestión es, ¿Queremos tratar de ser lo más felices posible? Si la respuesta es si, tenemos que ser justos con el presente, aprender a ver aquellas dificultades que tenemos pero también fijarnos en el montón de posibilidades y fortalezas con las que si contamos, de que nos sirve fijarnos todo el tiempo en lo que no podemos tener o hacer, no hablamos de engañarnos y pensar que vivimos en un cuento hadas donde todo es de color de rosa, no se trata de eso, pero poco nos aporta en cerrar los ojos a lo positivo y dejar que una dificultad, la que sea, llene nuestra mirada de nubes negras que nos dejen ver toda la realidad.

“Con lo que yo he sido” es una reflexión en voz alta, compartida por muchos que han aprendido a ver el pasado como un episodio del libro de sus vidas, del que aprender y disfrutar recordando pero nunca un lugar que nos lleve a la máxima de las desilusiones y el malestar condenándonos a vivir atados a lo que tuvimos y ahora ya no tenemos.

Sólo aprendiendo a disfrutar del presente, viendo las dificultades pero mirando con fuerza a las posibilidades, ojalá estas líneas sirvan para alentar a quienes aún no lo han logrado.

Equipo Discasex. Sexólogos Valencia

Alas Para volar

La discapacidad supone en muchas ocasiones barreras que dificultan el día a día. El esfuerzo de asociaciones y las pequeñas o grandes aportaciones que webs como discasex.com realizan, se dirige a conseguir eliminar esas dificultades acercando derechos fundamentales a las personas con necesidades físicas especiales. Conscientes de estos obstáculos y de que a pesar de lo conseguido queda mucho camino por recorrer, Pablo Salvador un joven diseñador del estudio “león 11” en Madrid nos regala este corto en el que nos invita a volar, a romper los grilletes del conformismo y la resignación y a entender que en realidad cuando la mirada se centra únicamente en las limitaciones, dejando de prestar atención a las posibilidades…somos nosotros mismos los que añadimos una barrera más. Aquí tenéis Alas para quien quiera volar sobre esas barreras.Clic aquí para ver el video

El corto se puede descargar www.pablosalvador.com

Deseo Sexual Hipoactivo “Cuando a ella no le apetece”

El deseo sexual hipoactivo es una de las disfunciones más comunes entre las mujeres que acuden a la consulta de un sexólogo. Se caracteriza por la carencia o ausencia persistente de fantasías sexuales y del deseo de mantener contactos sexuales.

En ocasiones, las mujeres que sufren esta falta de deseo, tienen la capacidad de aceptar el contacto cuando su pareja las requiere e incluso algunas, llegan a excitarse y alcanzar el orgasmo. Muchas otras evitan sistemáticamente las relaciones y si las llevan a cabo únicamente esperan que termine lo más rápido posible.

Hay muchos motivos que pueden derivar en un deseo sexual hipoactivo y en ocasiones son diferentes factores los que se suman y determinan esta caída progresiva del deseo sexual.

Estrés, ansiedad, depresión, problemas de pareja o problemas sexuales son los orígenes más comunes de este problema en la población general.

Una mujer con discapacidad, además puede sentir que la sociedad le manda el mensaje de que ya no es atractiva o apta para las relaciones sexuales, que eso es para jóvenes, sanos y guapos.

La falta de autoestima, tan frecuente en mujeres con discapacidad, hace que la persona no se sienta atractiva o capaz de hacer disfrutar al otro, lo que va minando el interés por la sexualidad. Entender que todos tenemos derecho a la sexualidad y que además de nuestras dificultades, contamos con muchas virtudes capaces de hacer disfrutar a nuestra pareja, es fundamental para romper con esa baja autoestima sexual.

Algunas mujeres, como consecuencia de su discapacidad, encuentran dificultades en las fases de excitación y orgasmo. No conseguir lubricar de forma suficiente o no alcanzar el orgasmo, dificulta el placer sexual por lo que el interés puede decaer.

Aumentar los preliminares e incorporar el uso de lubricantes, cremas o juguetes sexuales, son una magnífica forma de combatir estar dificultades.

El cansancio y el dolor son algunos síntomas derivados de algunas discapacidades físicas. Estas sensaciones son justamente lo contrario de lo que debe suscitar el juego sexual. Realizar actos más suaves y atender a las horas del día en las que se tiene más energía puede ser una estrategia para superar este escollo.

La incomunicación de la inapetencia sexual deriva, en muchas ocasiones, en una evitación de aquellas situaciones que puedan provocar acercamientos sexuales y ocasionar por tanto carencias afectivas y distanciamiento en la pareja. La comunicación con la pareja es una parte primordial del tratamiento.

Jose Bustamante Bellmunt

Deseo sexual hipoactivo en el hombre “Cuando a él no le apetece”

La falta de deseo es uno de los problemas sexuales más escurridizos que existe, tanto para poder establecer un diagnóstico como para conocer los datos de incidencia real en la población.

Un hombre con discapacidad puede experimentar falta de deseo bloqueado por el miedo a no estar a la altura, a no ser capaz de complacer a su pareja, a tener una pérdida de erección. Hay hombres con discapacidad que hablan sobre su apetencia sexual pero sólo cuando no está presente su pareja. Estas personas, a menudo nos refieren que en la masturbación no hay evaluación, no hay que dar la talla.

El hombre con discapacidad que experimenta esta falta de deseo sexual hacia la pareja, sufre de forma añadida la presión social que supone el estereotipo masculino. “Los hombres siempre están dispuestos” “Ellos siempre quieren”. Para un hombre es más difícil, si cabe, el decir “no” a una relación sexual.

En ocasiones, es más una cuestión de falta de comunicación sexual en la pareja.

El hombre discapacitado, en ocasiones, no quiere provocar la situación porque siente que obliga a su pareja. Es su falta de autoestima la que le hace pensar que es poco deseable y por tanto no quiere forzar una situación en la que ella se pueda sentir incómoda. A su vez, la mujer, no quiere insinuar nada a su pareja por si ésta, debido a su discapacidad no le apetece y se siente mal al tener que decirle que no. Al final, sucede que ambos miembros de la pareja se desean, pero el miedo a forzar o hacer sentir mal al otro, hace que se reprima el deseo.

Por último, hay casos en los que la falta de deseo se produce por la idea del “todo o nada” es decir, creemos que el sexo es toda una secuencia de conductas sexuales que se inician con los besos que deben acabar en el orgasmo. En ocasiones, lo que en realidad no deseamos es toda esa secuencia y quizá deseamos unos besos, unas caricias más apasionadas por ejemplo, pero no las iniciamos porque creemos que empezar significa tener que acabar y si a mitad se para, se generan discusiones o problemas.

Saber que uno puede iniciar y acabar las relaciones sexuales cuando le apetezca, sin que haya enfados o malas caras, hace que nos sintamos más seguros y alimentemos con pequeñas cosas, nuestro deseo.

Estas son sólo algunas explicaciones a la falta de deseo en hombres con discapacidad física que la experiencia profesional nos ha enseñado, hay muchas otras razones que pueden llevar a una falta de deseo, pero en la mayoría de los casos obedece a cuestiones emocionales o de relación, más que a problemas físicos derivados de la discapacidad.

La información adecuada y la comunicación en la pareja son estrategias fundamentales para prevenir y resolver estos problemas.

Jose Bustamante Bellmunt.

La importancia de la Intimidad

La intimad es la esfera personal de cada uno, en donde residen los valores humanos y personales, siendo un derecho fundamental para el desarrollo de la persona. Este derecho recogido en el artículo 18 de la constitución española, se convierte en deseo más que en derecho en algunas personas con discapacidad.

Es justo antes de continuar con este artículo aplaudir y reconocer a todas aquellas personas que ayudan, apoyan, cuidan, acompañan y un largo etcétera a hij@s, parejas, herman@s con alguna discapacidad.

Algunas personas con discapacidad necesitan de la ayuda de otras personas para llevar a cabo tareas cotidianas, pero este no es el problema que tratamos, el problema es cuando estas ayudas se extralimitan hasta el punto de no permitir que el afectado pueda quedarse a solas, pueda sufrir o gozar de esa soledad, de la intimidad que requiere su sexualidad.

Este hecho se incrementa en los casos en los que la discapacidad se padece desde el nacimiento, como en la Espina bífida, el/la afectad@ crece con una protección que en ocasiones se convierte en sobreprotección y a la falta de intimidad que referíamos anteriormente se suma el miedo a que se sufra por amor. Sin más pretensión que el proteger ni más intención que evitar el sufrimiento, much@s cuidador@s acaban por coartar el normal desarrollo personal del/la joven.

El descubrimiento del propio cuerpo, el enamoramiento, las relaciones sexuales, requieren de intimidad, una intimidad que un joven sin discapacidad puede buscar aunque no siempre sea fácil, pero que se convierte en misión imposible para un joven con discapacidad, por lo que en realidad se transforma en una necesidad.

Valga el ejemplo de un chico de 26 años que nos contaba que le gustaría beneficiarse de los fármacos prosexuales y no podía hacerlo porque su madre le acompañaba cada vez que iba al médico y él no se atrevía a pedirle que le dejara a solas con el médico.

¿Pero quien debe ayudar a resolver esta necesidad?

Pues en realidad y aunque parezca difícil para algun@s cuidador@s, son ell@s quienes deben facilitar la mencionada intimidad. Y es que se produce en ocasiones una contradicción entre el deseo de llevar una vida lo más normalizada posible y el no tener la posibilidad de estar expuesto al desamor o al descubrimiento de la sexualidad en pareja y en solitario.

Sin darnos cuenta, en ocasiones atribuimos cierta fragilidad a las personas que queremos y tenemos cerca, de tal forma que conseguimos que al final esa personal, tan fuerte como cualquiera, sea convierta en alguien tan frágil como temíamos.

Hablamos de un derecho de todos, pero también de una necesidad humana, la de contacto e intimidad afectiva y sexual.

Jose Bustamante Bellmunt.

Embarazo en Esclerosis Múltiple

Embarazo en Esclerosis Múltiple

Existen muchos mitos relacionados con la reproducción y la discapacidad física. Cada discapacidad es diferente y por tanto consideramos interesante el profundizar en aspectos concretos de cada discapacidad.
Con este artículo tratamos de disipar algunas de las dudas más recurrentes de mujeres con esclerosis múltiple (EM) en relación a la posibilidad de llevar a cabo un embarazo.

Antes de los años 50 se consideraba que una mujer con EM debía evitar el embarazo a toda costa. Se argumentaba que esto agravaría su estado físico, además de transmitir la enfermedad a su hijo y no sólo eso sino que aunque todo fuera bien, una mujer con esta discapacidad nunca podría atender a su hijo como debiera. La investigación, sin embargo, ha demostrado que el embarazo no afecta en absoluto a la evolución de la EM y que la mayoría de mujeres con EM están capacitadas para atender y educar a sus hijos con un poco de ayuda.
En relación al supuesto “contagio” de la EM de padres a hijos, la realidad es que esta no es una enfermedad hereditaria aunque es cierto que aumenta mínimamente (del 1% al 4% aproximadamente) la probabilidad de que el descendiente desarrolle la enfermedad si uno de los padres padece EM.
Si bien es cierto de que en la mayoría de los casos no se experimentan nuevos síntomas durante el embarazo, también lo es que existe la posibilidad de que empeoren algunos de los síntomas ya experimentados, como la fatiga, la incontinencia urinaria o intestinal. Es importante informar al médico que controla la evolución del embarazo de la discapacidad que se padece, así como de cualquier variación en la sintomatología habitual. No obstante, esto no es una diferencia con una mujer que no tenga EM, puesto que en un embarazo hay que informar al médico de nuestras características personales y de lo que nos va sucediendo durante la gestación.

Antes de que se produzca el embarazo
Si se desea que se produzca un embarazo es importante consultarlo con el médico que habitualmente visitamos, ya que algunos medicamentos que habitualmente se pautan para personas con EM (esteroides, interferón beta, acetato de glatiramer) pueden ser perjudiciales para el feto y en ocasiones se recomienda dejar de tomarlos 3 meses antes del embarazo, en el caso de estar programado. Como siempre que hablamos de fármacos, debe ser el médico quien paute la retirada o no, de la medicación.
Una cosa más, la lactancia no está en absoluto contraindicada para las madres con EM, incluso hay estudios que apuntan a que pudiese derivar efectos positivos para la madre e hij@.

Conclusión
Tener un hij@ es un acontecimiento muy importante, independientemente de que se tenga o no EM, por lo que es fundamental tener toda la información necesaria para tomar la decisión. Es cierto que la ansiedad ante el embarazo puede ser mayor para una mujer con EM ya que la enfermedad es imprevisible. Pero por ese mismo motivo es fundamental planificar con suficiente antelación el embarazo y los apoyos que se puedan necesitar una vez haya nacido el bebé.
Hoy en día existe suficiente información y recursos para que una mujer con EM que quiera hacerlo pueda cumplir su deseo.

Jose Bustamante Bellmunt
Instituto de Psicología, Sexología
y Medicina Espill