Sexo en la playa

Numerosas encuestas nos hablan del verano como una estación propicia para las relaciones sexuales y es que los datos hablan de un aumento considerable del número de encuentros en esta época del año. Y si el verano tiene este efecto, la playa parece ser el lugar escogido por la mayoría para dar rienda suelta a la fantasía. Pero si los datos señalan esta realidad en población general, cabe preguntarse ¿Ocurre lo mismo cuando nos referimos a personas con alguna discapacidad física?
En el mundo de la fantasía no hay duda, la imaginación no entiende, por suerte, de limitaciones físicas ni de barreras arquitectónicas, por lo que los atardeceres a orillas del mar con esa persona que nos motiva son sugerentes para casi todo el mundo. Otra cosa es la vida real ya que en ocasiones entre el deseo y el llevarlo a cabo nos encontramos con problemas sobre todo para las personas con movilidad reducida, ya que difícilmente podrán acceder a la arena en la silla de ruedas.
Por fortuna cada día son más las playas españolas que pueden catalogarse de accesibles, algunas cuentas con rampas de acceso que en algún caso llegan hasta la misma orilla del mar, pasarelas para acercarse y por supuesto para casos de dificultad seria en cuanto a la movilidad, existen servicios de las conocidas como sillas anfibias.
En lo que a la erótica se refiere, conviene entender la importancia de usar esa fantasía para disfrutar de uno mismo, para manejar el deseo, para potenciar la excitación y en definitiva para ser dueños de nuestra sexualidad.
En la práctica el verano tiene un sentido erótico por la belleza del mar, por el ambiente de vacaciones que se respira, por la posibilidad de conocer a gente nueva y por qué no decirlo, porque nos vestimos de una forma más ligera y eso puede resultar más seductor.
Pero no todo son ventajas en cuanto al verano, la playa y el sexo. El calor puede ser un fuerte disuasor de la sexualidad, porque te aploma, te deja sin fuerzas ya que a muchas personas les aumenta las sensaciones de agotamiento físico e incluso le afecta negativamente a su estado de ánimo.
En definitiva, el sexo en la playa es una fantasía recurrente, sin embargo llevarlo a cabo no es tan sencillo y cuando lo haces, no siempre resulta tan excitante como habías imaginado. Sea como sea, si decides convertir esas fantasías en realidad, busca antes el lugar apropiado y la manera de hacerlo. Mientras, siempre podemos disfrutar del sexo en la playa, donde queramos o con quien queramos sin necesidad de salir de nuestra habitación, es lo maravilloso de la imaginación.
Equipo Discasex.com. Instituto Espill



agosto 6, 2010 | Enviado por admin 

Categorías:
Tags:



quisiera conocer gente con discapacidad,para establecer una amistad