Recursos en la promoción de la Salud Sexual
La sexualidad no es un lujo sino una necesidad humana. la sexualidad es un potente catalizador de emociones, capaz de potenciar nuestro estado de ánimo cuando gozamos de una gratificante relación sexual, pero también de hacer sentirnos tristes y desgraciados cuando vivimos la sexualidad como frustrante…
La sexualidad no es un lujo sino una necesidad humana, fundamental en la vivencia de nuestra identidad hasta el punto que personas con dificultades para disfrutar de la sexualidad ven dañada su masculinidad o feminidad. Además de esto, la sexualidad es un potente catalizador de emociones, capaz de potenciar nuestro estado de ánimo cuando gozamos de una gratificante relación sexual, pero también de hacer sentirnos tristes y desgraciados cuando vivimos la sexualidad como frustrante. Hablamos ni más ni menos que de calidad de vida, tanto por ese valor de mejorar y empeorar el estado de ánimo como por la importancia que tiene en la pareja.
Por si fuera poco, la sexualidad es un derecho humano según se aprobó en la declaración de Valencia de los derechos sexuales.
Las personas con discapacidad pueden encontrarse con dificultades que pueden interferir en una vivencia gratificante de su sexualidad. Muchas de ellas están relacionadas directamente con la discapacidad:
| En mujeres | En Hombres |
| Disminución del deseo sexual | Disminución del deseo sexual |
| Disminución de la lubricación | Disfunción Eréctil |
| Dispareunia (dolor en el coito) | Anorgasmia |
| Anorgasmia | Orgasmo Seco |
| Infertilidad | Infertilidad |
Otras dificultades afectan a la sexualidad de forma indirecta, como la incontinencia urinaria, la fatiga o la pérdida de sensibilidad. Sin embargo son los factores psicosociales como la vergüenza, la baja autoestima y los falsos mitos los que mayores barreras construyen para el disfrute de la sexualidad.
Afortunadamente existen formas de salvar estas barreras, el apoyo psico-sexual a los afectados y sus parejas sumado al conocimiento de las diferentes alternativas que brinda el mercado, son estrategias que pueden aumentar la calidad de las relaciones sexuales de este colectivo.
Las inyecciones intracavernosas, los fármacos pro sexuales y las prótesis de pene son algunos de los tratamientos con los que se cuenta desde la medicina para resolver problemas de disfunción eréctil.
Más allá de la medicina, resulta fundamental ampliar el concepto de sexualidad y apoyos como la cosmética y juguetería sexual nos brindan la posibilidad de paliar algunos de los efectos indeseables de la discapacidad, y además es una excusa estupenda para endulzar las relaciones sexuales.
La salud sexual compete a todos los profesionales de la salud, facilitar la información sobre los recursos disponibles para mejorar la vida sexual de quienes tienen dificultades en ella es una obligación para el profesional y un derecho para el paciente.
José Bustamante y Aldara Martos
Instituto Espill. www.espill.org
Texto basado en la intervención para la asamblea de S.E.D.E. (Sociedad Española de Enfermería Experta en Estomaterapia) celebrada en Madrid.



mayo 22, 2009 | Enviado por admin 

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